Hace unos años, un reloj inteligente llamado «Pebble Watch» llamó la atención al conseguir una inversión de 20.000 millones de wones para un proyecto de desarrollo de producto únicamente con videos y fotografías. En aquel momento reunió a unos 70.000 patrocinadores. Esto fue posible gracias a la ayuda de Kickstarter.
Kickstarter es una plataforma en línea de recaudación de fondos que ayuda a las personas con ideas a hacerlas realidad. En el ámbito conocido técnicamente como financiación colectiva (Crowdfunding), Kickstarter se ha convertido en la empresa de mayor éxito a escala mundial. Constantemente se publican proyectos innovadores en campos tan diversos como el arte, la ciencia, la alimentación y la tecnología, y los miembros pueden contribuir según el nivel que deseen, desde 5.000 wones hasta varios millones de wones.
El nacimiento de Kickstarter comienza con la historia de un joven promotor de espectáculos que vivía en Estados Unidos. Planeaba invitar a un DJ extranjero famoso para ofrecer un espectáculo en el país, pero tuvo dificultades para reunir los fondos necesarios al intentar reservar el recinto. Se preguntó si habría alguna forma de eliminar el riesgo potencial de alquilar un recinto por una suma considerable y acabar perdiendo dinero si después no se vendían suficientes entradas.
Esa idea se convirtió en la inspiración del modelo de negocio de Kickstarter: vender primero las entradas (recibir el patrocinio) y reservar después el recinto e invitar al DJ (llevar adelante el proyecto).

Cómo se diferenció Kickstarter para alcanzar el liderazgo
Como corresponde a una startup radicada en Nueva York, ciudad con una marcada identidad artística, desde sus inicios Kickstarter contó con numerosos proyectos de artes escénicas, artes visuales y música. En los últimos tiempos también se han publicado muchos proyectos que incorporan nuevas tecnologías de forma creativa, hasta el punto de que Kickstarter se ha convertido en una visita obligada para quien busque casos innovadores en el ámbito de internet de las cosas (IoT). ¿Cómo llegó Kickstarter a ocupar su actual posición de liderazgo?
Según datos publicados recientemente, el 12% de los creadores (Creators) que consiguen financiación en Kickstarter vuelve para lanzar otro proyecto en la plataforma. El creador de Pebble Watch mencionado anteriormente también lanzó otro proyecto en Kickstarter. ¿Cuál es el secreto para lograr que los creadores, sus clientes clave, regresen?
1) Revisión previa de los proyectos: de acuerdo con el propósito de Kickstarter como plataforma creada para apoyar proyectos creativos, todo proyecto nuevo debe cumplir los criterios de sus revisores antes de publicarse. La inscripción puede rechazarse si el proyecto no es creativo o novedoso. Aunque recientemente se ha introducido una automatización parcial mediante algoritmos, Kickstarter mantiene el procedimiento de revisión y aprobación manual de aproximadamente el 60% de los proyectos presentados. El mero hecho de ser admitido en Kickstarter equivale a un reconocimiento de la singularidad del proyecto.
2) Alta tasa de éxito: cuando los creadores consiguen financiar su primer proyecto en Kickstarter, la probabilidad de lograr financiación para el siguiente ronda el 73%. Esta tasa aumenta progresivamente: llega al 80% en el tercer proyecto y, para cuando lanzan el sexto, alcanza nada menos que el 91%. Esto guarda relación con la cultura del patrocinio recurrente. En los últimos cuatro años y medio, las contribuciones realizadas en Kickstarter han sumado cerca de 2 billones de wones. Alrededor del 60% procede de patrocinadores que han contribuido dos o más veces. Incluso hay ocho personas que han apoyado más de 1.000 proyectos.
3) Capacidad para crear una comunidad de seguidores: la razón por la que la tasa de éxito aumenta de esta manera es que los patrocinadores (Backers) de proyectos anteriores tienden a apoyar también los nuevos. De hecho, se dice que los propios creadores señalan como la mejor cualidad de Kickstarter la posibilidad de formar su propia comunidad de seguidores.
Kickstarter ya se ha convertido en una plataforma con cientos de miles de participantes activos. Cada vez se utiliza más incluso cuando no se necesita financiación, como una forma de estudiar la demanda antes del lanzamiento de un producto y realizar marketing previo.
Lecciones de la innovación y las ideas de Kickstarter
A primera vista, Kickstarter no se diferencia de cientos de otras plataformas de financiación colectiva. Sin embargo, una razón importante por la que pudo alcanzar el primer puesto es que no ha olvidado su misión original de ser una plataforma de patrocinio para artistas creativos. Aunque requiere considerables recursos humanos y financieros, su práctica de revisar uno por uno los proyectos presentados y aprobar únicamente aquellos que sean creativos y merezcan apoyo revela una comprensión clara de por qué existe la plataforma.
Otro aspecto es su esfuerzo por crear vínculos sólidos entre creadores (Creators) y patrocinadores (Backers), basándose en una cultura comunitaria madura. Esto impulsa tanto a quienes han conseguido financiación para sus proyectos como a quienes los han apoyado a crear y patrocinar proyectos una y otra vez. En definitiva, es un caso que muestra plenamente las fortalezas de un modelo de negocio comunitario, en lugar de un modelo de negocio basado en transacciones comerciales.
La primera enseñanza es que, incluso aquello que la mayoría da por sentado, todavía puede transformarse por completo si creemos que es posible (recibir primero el patrocinio y fabricar después el producto). Si mantenemos esa idea de acuerdo con su propósito y filosofía, podemos llegar a ocupar una posición de liderazgo en un ámbito determinado.
(Fin)
